El gobierno nacional negó que su intención sea desfinanciar a las universidades nacionales y dijo que, por el contrario, eso pasaba en la gestión anterior, que congeló las partidas para gastos de funcionamiento de las casas de estudio desde septiembre de 2022 a diciembre de 2023. 

“Estas partidas estuvieron congeladas en 2023 y yo no escuché quejas. Todas las quejas de repente vienen con el presidente (Javier) Milei, parece increíble”, dijo el vocero presidencial Manuel Adorni. En tanto que el secretario de Educación, Carlos Torrendell, descalificó los reclamos de los rectores que dicen que con los actuales niveles presupuestarios tendrán que cerrar sus puertas: “Estamos recomponiendo la situación y hay más ruido que realidad”.

Torrendell defendió así el aumento del 70 por ciento que para los gastos de funcionamiento el gobierno nacional mandó en marzo. 

Ese porcentaje fue considerado insuficiente por las autoridades universitarias, pues la inflación a cubrir es del 270 por ciento, y este lunes van al Congreso a pedir que los legisladores voten un proyecto de emergencia que garantice que el presupuesto para las casas de estudio se actualice bimestralmente a la par de la inflación. Al mismo tiempo, la Universidad del Comahue advirtió que está al borde de la cesación de pagos y que no está en condiciones de hacer frente a los vencimientos de los servicios públicos, por ejemplo la luz.

“Por una factura de luz no van a cerrar las universidades”, respondió al ser consultado sobre el tema Adorni. Y sostuvo que las quejas tienen que ver con posicionamientos políticos: “Estas partidas estuvieron congeladas en 2023 y yo no escuché quejas. Todas las quejas de repente vienen con el presidente Milei, parece increíble”.

En el mismo sentido se expresó Torrendell: “Los gastos de funcionamiento estaban congelados desde septiembre de 2022. Ahora (en marzo) se los levantó 70 por ciento. Estamos empezando a corregir en un contexto de restricción lo que no corrigieron en un contexto de emisión”.

El funcionario descartó que haya una decisión de estancar el presupuesto universitario. “Hay aumentos salariales todos los meses a docentes y no docentes en porcentajes similares a los empleados estatales, así que no hay congelamiento salarial”, dijo. Sobre los gastos de funcionamiento, enfatizó: “Están creciendo, son buenas noticias más que malas”.

“No entiendo cómo funcionaron un año y medio con los recursos congelados. Sería una buena pregunta para hacerse. Las universidades estuvieron funcionando y van a seguir funcionando; no hay política de ajuste con el sector, cosa que sí hubo previamente”, remarcó en una entrevista con La Nación.