La foto de un subfusil FMK3 ocupa la mitad de la pantalla, cachetea a todos los participantes del debate de candidatos a concehal. La sostiene Eduardo Trasante, el padre de Jeremías y Jairo. A Jeremías lo mató un arma como esa en enero de 2012 en la masacre de Villa Moreno, en la que murieron otros dos chicos, apodados Mono y Patón. Es la imagen que eligió cuidadosamente el equipo que preparó las intervenciones de Trasante para cerrar la participación del candidato de Ciudad Futura, para incomodidad de sus rivales, que cruzan alguna mirada de sorpresa. Es el punto final del debate.

En una metáfora boxística, en un duelo verbal en el que se midieron cuidadosamente, Pablo Javkin (Frente Progresista), Roberto Sukerman, (Unidad Ciudadana), Roy López Molina (Pro), Daniela León (radical en 1País, de Sergio Masa) y el propio Trasante (Ciudad Futura), los cinco candidatos más votados de las Paso, no se dieron una sola piña. Aunque se tiraron. A excepción de ese cachetazo, que verdaderamente impactó, todo fue un duelo de “sombra”, el entrenamiento con que los boxeadores golpean al aire, sin un oponente enfrente. Evidentemente lo que la mayoría buscó tiene que ver con fidelizar la relación con sus votantes, aspirando a mejorar la performance del 13 de agosto pasado. No salir mal parados, no ser señalados como “perdedores” del encuentro.

En estos términos, es de destacar que es muy útil para el votante que la realización de estos debates (el próximo será el domingo que viene entre los cinco candidatos a diputados más votados de las Paso), porque les permite conocer a las principales caras. No tanto tan así sobre sus propuestas, que no fueron abundantes. Antes de abrir una valoración, tal vez a los votantes les convenga saber qué dejó en limpio el debate.

Primero que nada, el orden de los ejes, así como las participaciones, siempre se supo. Los turnos y minutos en los que cada uno hablaría se sabían de antemano. El hecho de que no se cruzaran y no replicaran directamente le confirió una arquitectura discursiva conocida. Los contendientes conocían los planos y desde ahí buscaron construir. Fue a petición de ellos. Por eso sabían quién hablaba al término de cada turno y aprovechaban quién los sucedería buscando por momentos, descolocar. Usaron nombres de pila, muy al estilo actual, directo y sencillo.

Ideas

Pero volvamos al punto. Qué le queda a la ciudad en términos de ideas o propuestas. Los ejes fueron Movilidad y Transporte, Salud y Medio Ambiente, Seguridad y Control y Obra Pública y Cuentas. Atendiendo a la lógica del encuentro, hubo que hacer un esfuerzo por encontrar propuestas genuinas y originales.

Transporte

En el primer eje, Javkin propuso insistir con la aprobación de dos líneas más de trolebuses, la I y la M (que el Concejo no aprobó), llegar a 52 estaciones de Mi Bici Tu Bici, la inversión en 180 coches nuevos para el sistema de transporte que debutaría en enero y la insistencia ante el gobierno nacional para que apruebe la reutilización de las vías para comenzar con un tren urbano (es el autor de la ley provincial para impulsar los trenes, no está claro cuál es el mecanismo de financiamiento). Javkin se postula para concejal y se muestra claramente como espada del poder Ejecutivo. Son propuestas que ya están escritas, algunas fueron tratadas por el cuerpo. A su favor, y esto corre para el resto de los expositores, hay que decir que el tiempo televisivo no permitió detalles ni extensiones.

Roy López Molina, por su parte, remarcó que el PIM (Plan Estratégico de Movilidad, presentado diez años atrás), quedó en “los papeles”. Aprobó la idea de insistir con un tren urbano pero defendió al Gobierno nacional. Es un tema que claramente no avanzó en Rosario pero sí en Santa Fe capital, donde conecta un área de menos de 4 kilómetros y transporta, según datos oficiales, a 30 mil personas. Roy defendió algunos de los proyectos en los que ya trabajó como concejal hasta hace dos años, como la ordenanza de cocheras subterráneas o los pasos en desnivel para evitar que los autos se crucen con los trenes que atraviesan la ciudad, presentada cinco años atrás. También destaca una comisión de seguimiento del transporte, con participación de la gente de los barrios que no esté bien conectada.

En ese sentido Daniela León criticó las frecuencias, un flanco bastante común, como uno que no lo es tanto: que el Ente de la Movilidad se autocontrola. Para una mirada más independiente (más allá de que existe un Observatorio de Transporte de la UNR, que es autárquica), propuso un mecanismo de control diferente, exterior al Ente.

Por su parte, Trasante propuso profundizar en la descentralización, una de las banderas del socialismo rosarino modelo siglo XXI, al proponer conectividad en más barrios y micro terminales que concentren comercios y áreas de servicios para que “no todos tengamos que ir al centro todos los días”. Una idea interesante atrapada en una generalización no del todo acertada. Al sistema de transporte lo usan 500 mil personas. Es indudable su importancia neurálgica.

Por su parte, Sukerman propuso sumarse al reclamo a Nación para que autoricen el uso de las vías para poder instalar el tren de cercanía pero achacó que el concepto de Sistema de Transporte que debutaría en enero o febrero de 2018 “no fue pensado con un criterio Metropolitano”. Sumó una perla que viene desarrollando en el último mes y en la que puede verse al candidato, casco y bici en mano, en Youtube. 30 días en Bici Rosario: un movimiento ciudadano y comunitario que promueve el uso diario y cotidiano de la bicicleta que se da en distintas ciudades del mundo. Una idea surgida en 2010 en Minneapolis, Estados Unidos. Se puede ver en Facebook o Twitter con el hashtag #30DEB.

Salud y Medio Ambiente

López Molina rescató el proyecto de Basura Cero. Si alguien no lo sabe, en algún momento la ciudad pensó en reducir la basura en origen progresivamente con diferentes estrategias. La ordenanza 8.335, que tiene casi diez años de aprobada. Significa disminuir la basura que se lleva a disposición final (o incineración), estableciendo metas concretas. Para lograr este objetivo es necesario encarar el problema a través de distintas estrategias, que pasan por la reducción en la generación de residuos, su reutilización y su reciclaje (incluyendo compostaje y biodigestión de residuos orgánicos). La presentaron conjuntamente grupos ecologistas y la ONG La Comuna, de la que surgió Carlos Comi. López Molina, un rival del espacio que también integra a Javkin, lo que propuso es que se cumpla con metas realistas. Que el programa SEPARE abarque más y no se dependa de los trabajadores informales, por más organizados que estén, para el reciclaje. Es un llamado de atención al ciudadano, que también podría aportar algo de racionalidad a la hora de pensar cómo y dónde tira lo que tira.

Al llegar el turno de Daniela León se destacó más que una propuesta, una mirada hacia el funcionamiento de los centros de salud barriales. Cierran a las 5 de la tarde. La certeza la dio el silencio del candidato oficialista, que no lo desmintió. Una probable consecuencia de los numerosos ataques que sufren cuando la violencia gana las guardias y afecta a los trabajadores de la salud pública.

Luego fue el turno de Trasante, que se sumergió en la misma lógica de denuncia y entregó postales que antes horrorizaban y hoy se asume (por suerte) que el narcotráfico en los barrios por momentos abastece con leche en polvo u otros elementos. No siempre, no en todos, pero en clara disputa con la autoridad del Estado a través de uno de sus resortes esenciales: la salud. Un indicio que explica el por qué del prestigio o sentido de pertenencia, aunque breve y mortífera, del chico que termina trabajando en un búnker.

Tal vez en éste como en otros esquicios del debate, Sukerman buscó la polarización, fuerte por cierto, con el gobierno de Macri. Acusó recortes en Pami, en las pensiones por discapacidad, viudez, planes Progresar, inflación que resta poder adquisitivo a la Asignación Universal (AUH), entre otras ideas. A su turno de réplica, Roy lo desmintió y de paso, propuso una historia clínica por paciente, digitalizada y al alcance de todos los prestadores públicos de salud.

En su momento, Javkin defendió el estandarte con la flamante incorporación de la maternidad del Hospital Roque Sáenz Peña. Destacó la cobertura en medicamentos para pacientes de PAMI, incluyendo los oncológicos o quienes padecen HIV.

Seguridad

En este eje abundaron las chicanas, pero no fueron tan fuertes. Sobrevoló la imagen de la intendenta Mónica Fein bailando el chamamé (en 2014, cuando la Gendarmería arribó a Rosario como parte del operativo Centinela, que empezó por Buenos Aires y se instaló temporariamente aquí), comentada un par de ocasiones. También la desaparición de Santiago Maldonado. Pero fundamentalmente, tanto Roberto Sukerman, que propuso descentralizar geográficamente las fiscalías (a diferencia de los Centros Territoriales de Denuncia) como Daniela León propusieron una policía local.

León impulsó un ente de estudio del origen de fondos para dificultar el lavado de activos, que debe ser investigado por la Unidad de Información Financiera (UIF), por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y por la Justicia penal económica. Rosario, que ya tiene una ordenanza que permite pedir explicaciones por el origen de activos (por ella se paró la llegada del Sheraton, impulsada por Carlos Gianni, empresario que fue imputado en la Justicia con José López, el de los bolsos con plata en el monasterio), sumaría un organismo especializado si se concretara esta idea.

Trasante, por su parte, propuso una idea similar: crear la Agencia de Justicia Urbanística para detectar las maniobras de lavado que se hacen en los centros urbanísticos de Rosario.

López Molina amplió el espectro “seguridad” con un tema social: el de la clasificación e inscripción de los cuidadcoches para separar “paja del trigo”. Otra de las muestras de que habla a los votantes de Cambiemos.

A su turno Javkin pidió reformas al Código Penal Santafesino (concretamente a Roy, que es diputado provincial) y también el apoyo para seguir colocando LEDs en la luminaria pública. El Concejo sólo aprobó 5.000 de un total de 16.000 que propuso el Ejecutivo Municipal. El resto, destacó las medidas implementadas como la creación de las Estaciones policiales, cuyo primer ejemplo fue presentado en barrio Acindar días atrás, como también los patrulleros inteligentes.

Obras y Cuentas

Tal vez uno de los ejes en los que la ventaja la lleva el oficialismo, porque concentra más información. Para no quedar expuestos, algunos contendientes fueron prudentes y propusieron más. Trasante, por ejemplo, propuso el Plan Barrio Ciudad, una inversión para terminar con las calles de tierra. Tan básico como adeudado. Incluye centros deportivos, viviendas y equipamiento social, mercados de alimentos y mejores centros primarios de salud. Algunas de todas estas propuestas ya existen sin ese nombre, pero el énfasis parece ser lo que le da la identidad a esta propuesta.

En este espacio, Sukerman se abroqueló a Agustín Rossi y Alejandra Rodenas, que compitieron en alto voltaje como precandidatos y ahora van juntos y pidió “frenar al Gobierno de Macri”, atacando la realidad económica nacional. Javkin le reclamó a la Nación los 50 mil millones que debe a Santa Fe por la detracción que se le hacía para financiar a la Ansés. León criticó fallas en las obras de cloacas en Azcuénaga, Bella Vista y propuso volver más eficiente, no dijo cómo, la ejecución de obra pública.

Roy destacó obras que Nación ejecuta en Rosario con fondos del Gobierno central, como la refacción del Monumento. Mencionó, hasta que lo cortaron por excederse en el tiempo, a complejo Deliot y Estación Central Córdoba. Antes, se había cruzado con Sukerman y Roy por el escándalo del reparto de chapas en Cordón Ayacucho cuando el Plan Abre, que impulsa el gobierno provincial, estaba a pocas cuadras con obras en ejecución.

A las conclusiones se las puede caracterizar de manera similar: una búsqueda común de salir airoso, con aliento en los pulmones y sin haber recibido golpes directos, aunque hubo upper cuts verbales que pueden haber rozado alguna mejilla. La lucha es hoy por la visibilidad. Y quien sorprendió, al no enredarse y seguir con los pies plantados en la imagen de hombre de barrio fue Trasante. Y más con ese cachetazo del final.