El centro de Rosario se pobló esta mañana de adolescentes eufóricos que celebraban el casi final de la secundaria. Con espuma y cotillón, cornetas y bombos, los chicos y chicas de cuarto año desfilaron por bulevar Oroño. Agentes de la Guardia Urbana Municipal (GUM) monitoreaban los festejos.

Las celebraciones estudiantiles son ya tradicionales por esta época del año. El ritual comienza con una noche en vela y un paseo por la ciudad durante la mañana, en el horario en el que deberían estar en las aulas que desemboca en el Monumento, a donde confluyen los alumnos de casi todos los colegios. La alegría es por haber terminado el cuarto año y estar a punto de comenzar el último año de secundaria. 

 

La GUM monitoreaba los festejos en distintos puntos de la ciudad.  (Foto: Alan Monzón / Rosario3.com)
Espuma por todos lados. Los chicos salieron a festejar con cotillón.
Los chicos y chicas de cuarto pasaron la noche en vela y salieron a celebrar el casi final del secundario. (Foto: Alan Monzón / Rosario3.com)
¿Quién está detrás de esa máscara? (Foto: Alan Monzón / Rosario3.com)