En un logro sin precedentes, un submarino robot que cambia de forma, alcanzó el punto más profundo del mundo, a aproximadamente 10.973 metros de profundidad en la Fosa de las Marianas. El robot, diseñado por investigadores de la Universidad Beihang de Beijing, es capaz de transformarse para adaptarse a diferentes tareas, lo que lo convierte en un revolucionario avance en el campo de la robótica de aguas profundas.

Con solo 50 centímetros de largo y un peso de 16 gramos, el robot es mucho más pequeño y ligero que sus predecesores. Esto le permite evitar levantar nubes de sedimentos, lo que suele ocurrir con robots más grandes. El robot está equipado con resortes con "memoria de forma", que le permiten cambiar entre dos modos de movimiento: nadar y arrastrarse, según publicó el medio británico The Sun.

El robot puede alcanzar una velocidad máxima de 5,5 centímetros por segundo mientras nada, y de 3 centímetros por segundo mientras se arrastra. Su diseño superligero y adaptable le permite sobrevivir a la enorme presión del fondo del océano, lo que lo convierte en un valiosa herramienta para explorar las profundidades marinas.

Mirá también

La revolución de los robots: el despertar humanoide
TECNOLOGÍA

La revolución de los robots: el despertar humanoide

El equipo de diseño planea mejorar el rendimiento del robot para prepararlo para futuras misiones exploratorias. Con este innovador submarino robot, los científicos podrán descubrir nuevos secretos de las profundidades del océano y expandir nuestro conocimiento sobre este entorno aún poco comprendido.