Las balaceras y amenazas mafiosas suscitadas contra escuelas de la ciudad y la región durante los últimos meses provocó un aumento en el número de docentes con pedido de licencia por estrés, a raíz del miedo y las situaciones truamáticas atravesadas. Así lo confirmó este miércoles el ministro de Educación de Santa Fe, Víctor Debloc, pese a que definió que se produjo cierta "pacificación" a partir de los dispositivos y herramientas implementados por el gobierno provincial.

El funcionario reconoció que, cuando se produjo el pico de ataques y amenazas con mensajes mafiosos a colegios de la ciudad, "hubo docentes con malestar y dificultad, con miedo de volver a la escuela", y que esto los llevó a solicitar licencias. 

Al mismo tiempo, para Debloc el descenso de la cantidad de episodios de este tipo en torno a los establecimientos educativos responde a la efectividad de "algunos de los dispositivos y herramientas que implementa el Ministerio de Seguridad".

"Están dando resultados, ojalá que siga así porque es una enorme tranquilidad para docentes, directores y asistenes escolares poder trabajar sin esa amenaza del miedo", abundó en diálogo con la periodista Ivana Fux desde Santa Fe por Radio 2.

En el mismo sentido, señaló que "la calma y el efecto de estas políticas" alientan al docente a querer "estar en la escuela con sus alumnos"

Ausentimos de docentes y alumnos por miedo


Un informe de la Asociación de Magistero de Santa Fe de Rosario (Amsafé) precisó que, en lo que va del año, 54 escuelas de la ciudad y la región debieron suspender sus clases en algún momento por ser baleadas o ser blanco de amenazas. 

Advirtieron que, además de la pérdida de días de clases, se incrementó el ausentismo tanto en docentes como en alumnos por el miedo y el estrés que causan estas situaciones.

De acuerdo a lo que informaron desde Cada Día (El Tres), 54 escuelas suspendieron entre 1 y 10 días el dictado de clases luego de haber sido blanco de balaceras o bien, tras haber recibido notas amenazantes.

Juan Pablo Casiello, titular de Amsafe Rosario, explicó que se trata de hechos que ocurrieron desde el pasado febrero, con la primera balacera en Tablada. “Contabilizamos balaceras directas, situaciones amenazantes entre bandas que generan preocupación y angustia por la falta de seguridad”, señaló.